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Lenguaje Audiovisual
Apuntes
cinematográficos
Definición de las categorías o tipos de la
idea.
El
espectador es el destinatario final de la obra cinematográfica,
sustentada en su estructura esencial en las cuatro categorías o tipos de
idea presentes en toda creación artística. Al encontrarse ante la propuesta
él la observar y analizar desde distintos ángulos –los mismos que su
creador, pero en orden inverso, es decir de la obra terminada al inicio de su
esbozo -, pudiendo compartirla, disentir con ella, debatirla o rechazarla.
La idea (en sus cuatro categorías o
tipos) es el núcleo sobre el que se asienta, gira y afirma toda obra
cinematográfica. Si su desarrollo en el
guión presenta deficiencias, es muy
difícil de salvarlas correctamente en
los pasos posteriores, lo que sí se
puede conseguir es enderezarlas medianamente recurriendo a remiendos,
que, como tales, por lo general, son detectadas afectando la calidad del
producto artístico.
Distintos
creadores y teóricos han considerado el
tratamiento de la idea desde diversos ángulos de apreciación, todos ellos
interesantes y apropiadamente fundamentados.
En
cuanto a estos apuntes, podría decirse que aportan otra pequeña vuelta de
tuerca a su estudio en función de la producción audiovisual.
Es
en este sentido que su tratamiento se
subdivide en cuatro tipos o categorías, a fin de profundizar al máximo el
análisis de su gravitación como embrión y objetivo final de la obra.
Al
asistir a cualquier proyección audiovisual el espectador se encuentra, en primera
instancia, ante el siguiente esquema para
apreciar la obra:
Idea
temática = tema
El qué Idea narrativa = historia
Un
fondo o contenido
El por qué
Idea conceptual = Intención
Una
forma El cómo Idea estética
Jesús Borrás y Antoni Colomer afirman que “una vez descubierta la visión personal de las cosas, las íntimas
preocupaciones por los aspectos estéticos, humanos, sociales o políticos del
mundo que nos envuelve, el autor habrá tomado conciencia de lo que quiere hacer
y de lo que realmente puede hacer, y así
empezar a plantearse cómo hacerlo para que sus ideas lleguen, no tan sólo
comprensiblemente a los demás, sino con la efectividad, madurez, profundidad y
contundencia necesarias de que sea capaz.”(5)
Los
mismo autores señalan en su libro: “Si no
tenemos nada por “decir” y lo banal lo decimos bien, no dejamos de tener
automáticamente, aunque inútil, un espectáculo fílmico; pero si, por el
contrario, tenemos algo que decir y “no sabemos decirlo”, tendremos una
inquietud trascendente pero un film tan inútil como el anterior y mucho más
lamentable, por cuanto se ha malogrado un empeño válido en la raíz.”(6)
El
fondo, es decir el qué y el por qué,
y la forma, es decir el cómo, tienen
igual valor y gravitación, tanto en la gestación y concreción de la obra como
en su análisis una vez finalizada y
puesta a consideración del espectador.
Vale
entonces una mirada destinada a establecer el alcance y las particularidades
que corresponden a los cuatro pilares básicos que se descubren en una primera
mirada, contenida en la idea cinematográfica a través de sus cuatro categorías
o tipos.
A) Idea temática.
Implica
el enunciado de una idea como motivo del
proyecto audiovisual, expuesto mediante una frase u oración, en cuyo
contexto tiene su desarrollo la narrativa.
Por
su peso y gravitación en la propuesta podrá constituir el tema central o tema-eje, u ocupar el lugar de alguno de los
posibles temas secundarios,
o subtemas, que al autor – o
autores – le resulte necesarios para transitar
el desarrollo de la historia.
Pueden
resultar temas abordables, por ejemplo:
La ciencia ficción. Las grandes revoluciones
La investigación detectivesca Los derechos humanos
El
terror La
corrupción
El policial Conflictos generacionales
El western La discriminación
Los conflictos bélicos La intolerancia
El mundo del delito La tortura
Los conflictos sociales La duda
La historia
La tiranía
El erotismo
La alienación
Lo religioso La venganza
El espionaje
El racismo
La política
El Adulterio
El deporte La
demencia
La educación La hipocresía
La
traición
El honor
La
codicia La
amistad
La
avaricia
El amor
El
odio
La esperanza
La
generosidad La
ingenuidad
El
engaño El poder
Etc.
El totalitarismo
Como
se puede apreciar, los temas
posibles para un proyecto audiovisual son teóricamente nuchos y heterogéneos, “son tan variados como la vida misma”,
sostiene Eugene Vale (“Técnicas del guión para cine y televisión”).
Su valorización responde al peso con que gravita en el tratamiento de la
historia.
Bajo
la denominación de temática
se reúnen las producciones de cualquier origen, narrativa, género, corriente
estética, estilos, que traten el
mismo tema central, o tema-eje,
el que es determinado por prevalecer
sobre cualquier otro que se detecte en el análisis de la trama y sus
incidentes.
Por
ejemplo, cuando en la primera etapa
escolar la maestra responsable del curso indicaba a los alumnos que -
durante la clase o como tarea para la jornada siguiente - redactasen una
composición cuyo tema debía responder al titulo
El deporte que yo practico
el
cursante, a partir de la propuesta
temática, relataba una historia personal, distinta a la que desarrollen sus
compañeros. Pero en ella también podrían incorporar otros temas. Si, por
ejemplo, en uno de los trabajos tiene
presencia la amistad como tema, el mismo adquirirá el
carácter de secundario o subtema,
pues su gravitación o peso en el relato estará supeditado al indicado
originariamente. En el supuesto de que en la redacción esos valores fueren invertidos por el autor, el resultado no
responderá, como corresponde, a la propuesta
temática a la que el relato debía ajustarse.
En
un caso, es correcto:
Tema central
o Tema-eje: el deporte (juega
como temática).
Tema secundario o subtema:
el amigo.
En
otro, incorrecto en el tratamiento:
Tema central
o Tema-eje: la amistad (juega como
temática)
Tema secundario o subtema:
el deporte.
Todo
depende de lo que haya indicado la maestra para esa tarea escolar.
Así, el tema central o tema-eje es
el que ha señalado la docente, e indefectiblemente
deberá imponerse claramente en la composición, mientras que el
tema secundario o subtema
aportado por el narrador, deberá subordinarse, es decir secundarlo, o de lo contrario
ser excluido
del relato, sin que ello afecte
al tema central o tema-eje.
Trasladado
el ejemplo a una producción cinematográfica, podremos encontrar en su
consideración de análisis temático la siguiente conformación:
“La
historia oficial” (Argentina, 1986, Luis Puenzo)
Tema central o Tema-eje:
Bajo un régimen tiránico y totalitario la sociedad está sometida a la
arbitrariedad e impunidad de quien (individuo o grupo) ejerce el poder
absoluto, cuyas consecuencias se proyectan más allá de su caída.
Tema
secundario o subtemas:
Principal: La duda.
Porque la idea narrativa (historia) gira en torno a la duda que se despierta en
la protagonista sobre el origen de su hija adoptiva, y el esfuerzo personal por
descubrir la verdad.
Secundarios:
Dentro del contexto en que es considerado el hecho pueden señalarse:
- La
educación;
- El exilio;
- Secuestro y desaparición de personas;
- Apropiación ilegal de bebés;
- Conducta de un arribista;
- El
valor de la amistad;
- Conflictos en la convivencia
familiar y social;
-Búsqueda de bebés desaparecidos para restituirles su verdadera identidad y grupo familiar por su vinculación sanguínea.
Gutiérrez Espada
comenta que Renato May, en “Técnica de la realización cinematográfica,”
afirma que el tema “es la llave de paso de la narración
cinematográfica. El tema es el concepto o el juicio que determina y preside
la elección y sucesión de materia narrativa de la obra. La totalidad
narrativa de aquella depende del tema,
puesto que los distintos subtemas
giran y dependen, a su vez, del tema
central, sea porque lo clarifican y desarrollan, sea porque van a confluir
a él, o porque nace de él. Que el tema
necesita claridad y fuerza es un axioma indiscutible.”(7)
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