|
Noticias Científicas
Viagra Una Década
Funcionando
Hace diez años la aparición de la pastilla azul
revolucionó la vida sexual de millones de hombres que estaban resignados a no
tener erecciones o a que éstas no fueran lo suficientemente firmes o duraderas.
Para muchos fue volver a la juventud, al apogeo sexual. Pero, desde entonces ha
llovido mucho y lo que en un principio era sólo una medicina para tratar la
disfunción eréctil es utilizado hoy también como consumo recreacional de
jóvenes sin disfunciones sexuales que lo único que buscan es un “mejor”
desempeño de su sexualidad.
La famosa pastilla se descubrió por casualidad cuando
buscaban una medicina para la angina de pecho y “al no obtener resultados
positivos” decidieron suspender el tratamiento, y para sorpresa de todos, los
participantes se negaron a interrumpirlo porque –sin quererlo- la pastilla les había arreglado su vida
sexual. Hasta entonces, la medicina consideraba que los casos de impotencia eran
causados por problemas psicosomáticos, generalmente tratados con psicólogos,
cuando en realidad se resuelve de una manera física: “La Viagra” actúa al aumentar el flujo sanguíneo que va hacia el pene y
con ello se endurece y permanece firme.
El éxito de la pastilla fue inmediato y rotundo.
Desde su aparición, millones de cajas han sido vendidas cada año en todo el
mundo. Sin embargo, y a pesar de ser un medicamento, su uso se ha extendido
también entre adultos y jóvenes que en realidad no necesitan la pastilla, pero
que la emplean para impresionara sus parejas o para mejorar su rendimiento
sexual.
Este consumo irresponsable puede acarrear problemas a
largo plazo ya que la efectividad de “La Viagra” al igual que pasa con
las drogas va perdiendo con el tiempo y se necesitan dosis mayores, de manera
que los jóvenes y adolescentes que utilizan la pastilla en estos momentos es
posible que cuando realmente necesiten tomar Viagra dentro de unos años ya no
les haga efecto. Además, hay que tener en cuenta los efectos secundarios de
esta pastilla que son: dolor de cabeza, rubor facial y malestar estomacal; los
menos frecuentes y de más rápida resolución son visión azulina, visión borrosa o
sensibilidad a la luz. Algunos sociólogos opinan que el consumo recreacional de
la pastilla ha aumentado entre homo y heterosexuales, en parte porque las
farmacéuticas se orientan cada vez más hacia el consumidor sano en sus
campañas, pero lo cierto es que vivimos en una sociedad obsesionada por el
sexo.
La cotidianidad de la presencia de imágenes de sexo
que inunda los canales de televisión e Internet, y que frivoliza y estereotipa
las relaciones sexuales, puede que empiece a pesarnos como una losa y que
empecemos a ver como normal lo que no debería serlo tanto.
¿Nos estamos acomplejando con tanta exhibición de
circo sexual?, se cuestionan psicólogos y sociólogos. De hecho, la mayoría de
actores porno utiliza Viagra hoy en día. Vivimos inmersos en la cultura de la
pastillita: para adelgazar, para tranquilizarte, para dormir e incluso para
hacer el amor.
http://www.loseskakeados.com
|