Foros

Usuarios En Línea

Hay 6 invitados y 1 usuario en línea
  • vagabundo2000

Apunte - Lenguaje Audiovisual - Elementos del Lenguaje Audiovisual PDF Imprimir E-Mail

 Image

 

 

 

Lenguaje Audiovisual

 

 

 

INTRODUCCION A LOS ELEMENTOS DEL LENGUAJE AUDIOVISUAL

 

Se entiende como Lenguaje Audiovisual al conjunto de convenciones y códigos que permiten, mediante el uso de ciertos instrumentos, un proceso social de Producción y Conservación para su posterior Reproducción, de mensajes constituidos por imágenes de una o varias partes seleccionadas de una realidad natural o construida.

Estos mensajes son construidos, conservados y reproducidos para un observador o usuario, es decir, se integran al conjunto de elementos que constituyen la trama supraestructural de la sociedad y un elemento de su cultura. En general, tienden a conservar y reproducir los valores de quienes los producen, aún cuando no siempre dichos valores tienen aceptación o vigencia para aquellos que reciben los mensajes. De ahí que los mensajes audiovisuales, lo mismo que cualquier otro mensaje, pueden tener como objetivo la comunicación, la información o la manipulación.

Los mensajes audiovisuales, aunque reales en sí mismos, son imágenes de una realidad diferente, es decir, constituyen un nivel mayor de abstracción en la percepción de la realidad.

El lenguaje audiovisual, como todo conjunto de convenciones establecidas para el intercambio de mensajes (producción, conservación y reproducción), no es estático, sino que se encuentra sometido a una constante evolución determinada por algunos elementos: Quién o quiénes generan los mensajes; quién o quiénes los reciben; y los instrumentos utilizados para producirlos, conservarlos y reproducirlos.

Analizaremos algunos de los elementos de la realidad y de su imagen (o programa audiovisual), con el fin de facilitar el manejo de los instrumentos intermediarios entre ambas durante el proceso productivo.

Veremos algunas de las similitudes y diferencias entre la realidad y su imagen, en cuanto al espacio, el tiempo, los sujetos, objetos y sus relaciones, y la percepción de los mismos.

Para que los contenidos y el sentido de los mensajes audiovisuales sean aceptados, o rechazados por el observador, es necesario que, en principio, sean comprendidos.

Es decir, el proceso de percepción sonora y visual debe ser fácil y no sufrir perturbaciones que obstaculicen dicho proceso. Los estímulos electromagnéticos y mecánicos que llegan al ojo y al oído procedentes del mundo real y que son codificados a nivel del sistema nervioso central como signos, deben ser fácilmente seleccionables y ofrecer niveles de discriminación que permitan diferenciar la información significativa de la irrelevante. Pero además, los códigos icónicos y verbales utilizados para construir los mensajes deben ser códigos sociales, comprensibles para ambos interlocutores y la introducción de nuevos códigos debe ser explícita y aclarada en el mismo mensaje que los incorpora. Cuando los mensajes sirven para la transmisión de información afectiva, connotativa, artística, y los signos son polisémicos (interpretables de diversos modos), el desconocimiento de los códigos por parte del observador no es, necesariamente, un obstáculo.

Pero cuando los mensajes transmiten información cognoscitiva, denotativa, práctica, y los signos son monosémicos (interpretables de un solo modo), la no socialización de los códigos disminuye la comprensión de los contenidos hasta provocar la parálisis del proceso de comunicación.

Las personas están habituadas a un proceso deliberado y consciente de "mirar" para, a través de mecanismos inconscientes y automáticos de selección y discriminación "ver". Del mismo modo, la recepción de una cierta gama de estímulos mecánicos a través del oído, proceso de "escuchar", se transforma en una percepción selectiva y discriminada de "oír". El automatismo de estos procesos, vinculados a los primeros ensayos perceptivos del niño, pierde valor durante la observación de un mensaje audiovisual. En él, los procedimientos de intermediación entre la realidad y la imagen ya han producido un alto nivel de selección y discriminación.

El observador ya no necesita (a veces no puede) realizar esta tarea, a menos que el programa audiovisual esté mal producido. Si el observador requiere un esfuerzo adicional de decodificación de los signos, existe ruido cultural. Si el observador requiere un esfuerzo adicional de selección o discriminación, existe ruido o bien por exceso de información no significativa o bien por mal tratamiento de la imagen. Cuando la imagen no alcanza a proporcionar toda la información significativa en el espacio informativo disponible de la pantalla, existe ruido por defecto.

 

El espacio

En la realidad el espacio, tal como es percibido por el sistema nervioso periférico y representado, a nivel del sistema nervioso central, como conciencia o representación del mundo externo, presenta entre otras, las siguientes características:

- es ilimitado y, en apariencia, infinito

- es tridimensional, es decir, posee relieve

- tiene colores variados (salvo el caso de daltonismo)

- es multisensorial, es decir, visual, sonoro, táctil, gustativo, olfativo, cenestésico

- los estímulos mediante los cuales se lo percibe tienen umbrales mínimos y, en algunos casos, umbral superior de dolor.

 

Veamos ahora estas características del espacio en su imagen audiovisual:

- es limitado (en video y televisión con formato 4 x 3)

- es plano, carece de tridimensionalidad

- a veces con color, a veces blanco, grises y negro

- es solamente sonoro y visual, falta el resto de la información

- tiene umbral inferior, pero casi nunca superior.

El tiempo

En la realidad el tiempo presenta algunas características particulares:

- transcurre en el orden del acontecer

- tiene una duración real mensurable, no modificable

- los acontecimientos tienen velocidad o rapidez propia

- la relación entre velocidad y duración determinan un ritmo

- salvo procesos cíclicos, los acontecimientos no se reiteran

- el pasado, como eje negativo del flujo temporal, no existe más que en la memoria y en los objetos que permiten conservarla.

En la imagen el tiempo presenta características diferentes.

- el orden puede ser, y en general es, diferente del real

- la duración puede ser, y en general es, diferente de la real. La imagen suele ser una síntesis temporal del acontecer real

- la velocidad puede ser igual, mayor o menor que la real

- el ritmo no es el natural, sino producido

- el acontecimiento - imagen puede ser reiterativo

- el pasado existe; la imagen es siempre el pasado visto desde el presente.

Las conductas

En el espacio-tiempo real se encuentra la materia con diversos grados de organización. La naturaleza, el hombre, los artefactos producidos por éste en acción sobre aquella, y, como rasgo específico del hombre en sociedad, la cultura. Ya no sólo elemento material y concreto, producto de las actividades productivas del hombre, sino como cuerpo de abstracciones a nivel de conciencia que a veces se manifiesta mediante elementos naturales.

Las relaciones entre las personas, de las personas con la naturaleza y de las personas con los artefactos, se manifiestan como conductas, básicamente productivas en los dos últimos casos. Y la más importante manifestación de las conductas sociales se plasma mediante los procesos de comunicación, o producción e intercambio conjunto de mensajes. Todas estas conductas responden a las culturas que reflejan, conservan y reproducen.

En la imagen, las conductas pueden o no corresponderse con las de la realidad. Si las imágenes son de una realidad reproducida (transmisión directa en televisión, o programa documental) la correspondencia es casi completa. Cuando las imágenes son de una realidad producida (ficción), las conductas suelen ser muy diferentes de las de la realidad. Se oye así hablar de conductas teatrales, o dramáticas. Y, en un caso particular, podemos observar conductas pedagógicas.

Aún en las imágenes de una realidad reproducida, es frecuente observar grandes modificaciones en las conductas de los hombres, debido a la presencia de los instrumentos.

La percepción

Los individuos perciben la realidad, como ya hemos visto, mediante un proceso voluntario e involuntario, de selección y discriminación sobre el conjunto de estímulos (electromagnéticos, mecánicos y químicos) que le permiten construir una representación de la realidad en el sistema nervioso central. Los procesos psicofisiológicos de percepción son similares en todas las personas, pero se encuentran diferencias culturales en algunas de las interpretaciones de dichos estímulos.

La percepción de la imagen, si bien plantea una primera decisión voluntaria, ofrece un grado mucho menor de libertad en las etapas subsiguientes. El espacio ya ha sido seleccionado y la pantalla se encuentra fija en un punto del espacio. La discriminación ya ha sido construida buscando que los sujetos y objetos significativos produzcan mayor nivel de estímulos luminosos y sonoros que los no significativos.

Y también existe un paquete de códigos, internalizados aunque no explícitos, con que los generadores de los mensajes han educado subrepticiamente a los receptores de los mismos.

La cantidad de información que transmite un mensaje audiovisual es mayor que en cualquier otro tipo de tratamiento (una imagen dice más que mil palabras), ya que los discursos verbales y escritos son lineales y el discurso audiovisual es complejo y multidimensional. De ahí que su densidad informativa sea alta y el plazo requerido para la doble decodificación (psicofisiológica y cultural) sea mayor que en otro tipo de mensajes.

Es claro que si la densidad de información del programa audiovisual es elevada, cualquier obstáculo (ruido), sea de carácter técnico o cultural, perturbará en alto grado la correcta comprensión del mensaje. Debe buscarse, por lo tanto, que la relación señal/ruido (S/R) sea lo más alta posible. Es decir, los contenidos significativos deben ser correctamente seleccionados y discriminados, y los códigos culturales deben ser los del interlocutor masivo o, si se introducen nuevos códigos, deben ser explicados.

 

La intermediación

Entre la realidad y su imagen audiovisual se introduce una intermediación. El ojo y el oído reciben imágenes visuales y sonoras ya procesadas por la cámara y el micrófono y reproducidas por el tubo de imagen y el parlante.

Sólo un profundo conocimiento y una correcta manipulación de los instrumentos de intermediación permitirán obtener imágenes que reflejen la intencionalidad prevista, ofrezcan los niveles de lectura deseados, y venzan al mismo tiempo las limitaciones que imponen dichos instrumentos.

Los equipos que operan la intermediación del espacio, entre la realidad y el programa, son la cámara y el micrófono.

La cámara, como transductor de energía luminosa en energía eléctrica, transforma la luz en impulsos secuenciales de energía eléctrica, lo que permite obtener señales fácilmente procesables en las etapas posteriores de conservación y reproducción. El micrófono a su vez, transforma energía mecánica en energía eléctrica o en variaciones de la misma energía, lo que permite su posterior conservación y reproducción.

La cámara selecciona del espacio total de realidad presente, la porción que aparecerá en la imagen. Con relación a las dimensiones de la figura humana, única referencia de valor universal, se ha definido la nomenclatura de los planos. De las muchas existentes, hemos sintetizado una nomenclatura sintética y funcional. Es la siguiente:

  • Plano General (PG) - La figura humana ocupa solamente una parte de imagen, y no es la más significativa.
  • Plano Entero (PE) La figura humana es completa en la imagen y ocupa la mayor parte del espacio informativo disponible.
  • Plano Medio (PM) La figura humana es mostrada desde la cintura.
  • Primer Plano (PP) El espacio informativo de la pantalla es ocupado solamente por el rostro humano.
  • Plano de Detalle (PD) Ocupa el espacio informativo una parte del rostro o cuerpo humano.

La selección del espacio es, pues, definida por el plano mediante la manipulación de los siguientes elementos:

- la distancia entre la cámara y el sujeto, u objeto;

- la distancia focal del objetivo que se utiliza (gran angular, normal, teleobjetivo);

- el tamaño del tubo o sensor que registra la imagen.

La discriminación es manipulada mediante el encuadre: relación espacial que guardan entre sí los diversos sujetos y objetos que están incluidos en el plano. Dichas relaciones quedan determinadas por:

- la posición y la altura de la cámara;

- la distancia focal del objetivo utilizado;

- las posiciones relativas de sujetos y objetos y su distancia a la cámara;

- la modificación introducida por el movimiento de la cámara;

- los movimientos de sujetos, u objetos, dentro del plano o entrando y saliendo del mismo.

Así como la selección del espacio está determinada solamente por el plano, en la discriminación intervienen, además de los elementos ya señalados para la cámara y los sujetos, otros elementos adicionales.

El primero de ellos es el enfoque. En un plano dado es posible enfocar nítidamente un sujeto y desenfocar otros, o separar al sujeto significativo del fondo no significativo. De esta forma el sujeto, nítido, se destaca y discrimina de un fondo desenfocado y borroso.

Este efecto se logra cuando la profundidad de campo (porción de espacio nítida antes y después de la distancia enfocada) es reducida. Los mecanismos para actuar sobre la profundidad de campo son varios: variación de la distancia focal del objetivo, modificación del iris y cambio en la velocidad de obturación.

Sistemas de iluminación diferencial y de enmascaramiento o maquillaje son elementos que permiten trabajar sobre la discriminación.

La separación del sujeto (u objeto) del fondo puede lograrse también mediante mecanismos que se autodenuncian en la imagen: incorporar una pantalla que aísla al sujeto del fondo para mejorar la discriminación.

La discriminación de la imagen sonora se inicia con el registro de la misma y es un proceso integrado al de selección. El registro sonoro se inicia con el proceso de transformación de energía mecánica del sonido en variaciones de energía eléctrica mediante el uso del micrófono.

Los micrófonos pueden ser omnidireccionales, es decir, que captan con igual intensidad los estímulos sonoros provenientes de cualquier parte del espacio, y por ello no seleccionan.

Los micrófonos direccionales o cardioides captan con mayor intensidad los sonidos provenientes de una dirección dada, con lo cual ejercen un proceso de selección. Los micrófonos ultradireccionales, que captan solamente los sonidos que provienen de un campo muy estrecho, ofrecen una mayor selectividad.

La capacidad de selección puede acentuarse o bien acercando el micrófono a la fuente que deseamos seleccionar, o bien orientándolo en esa dirección.

La denominada "curva de respuesta" del micrófono nos indica el nivel de correlación existente entre sonidos de la misma intensidad, pero de diferente tono, y la correspondiente salida de energía eléctrica. La opción por una determinada curva de respuesta, nos permite ejercer un cierto nivel de discriminación.

Este proceso de selección y discriminación puede completarse durante la etapa de procesamiento mediante el ecualizador, que permite modificar las intensidades relativas de diversas gamas de frecuencia o tono.

Vemos entonces que se selecciona visualmente eligiendo y aislando las porciones de la realidad que transmiten la información requerida. Y que se discrimina visualmente haciendo que sujetos y objetos significativos proporcionen más estímulos luminosos que los no significativos. Es decir, que la señal tenga mayor

intensidad que el ruido, entendiendo que es ruido toda información superflua, o la carencia de una parte sustantiva de la información necesaria.

Se selecciona y discrimina el componente sonoro evitando la aparición de estímulos sonoros no significativos, o reduciendo su intensidad al colocarlos en un plano lejano.

El tiempo, y los elementos del mismo que analizamos, son trabajados en dos momentos y mediante dos grupos de instrumentos.

En primer lugar, la cámara y el magnetoscopio, o el camescopio, con el que se efectúan los registros audiovisuales de la realidad. Por razones técnicas de estabilidad de la imagen, en general la toma debe durar unos segundos más de lo que será la duración final de la toma en el programa. Estos segundos son imprescindibles al comienzo del registro, pero por razones prácticas en la etapa de edición, la selección de los puntos de empalme entre tomas, conviene también disponer de un margen en la parte final.

Algunos módulos de registro están dotados de un intervalómetro que permite efectuar tomas de muy corta duración (en torno a 8 cuadros) a intervalos regulares y espaciados. Al reproducirse estos registros a velocidad normal se observa una imagen que parece condensar la dimensión real del tiempo. Es decir, en un lapso breve, observamos acontecimientos que en la realidad ocupan lapsos mayores.

En la producción de programas audiovisuales enfrentamos tres ordenamientos diferentes: el orden de la realidad, el orden de registro y el orden del programa.

El proceso más racional y económico consistirá en aproximar todo lo posible el orden del registro al orden final del programa, siempre y cuando la realidad lo permita. Cuando trabajamos sobre una "realidad producida" (ficción o teatralización) es posible modificar su orden y lograr así que realidad y registro se den en el mismo orden del programa final. Pero cuando trabajamos sobre una "realidad reproducida" (documental, programa pedagógico) no siempre es posible alterar el orden de la realidad y sólo nos queda la posibilidad de trabajar el orden del registro para acercarnos al orden del programa.

La intermediación tecnológica que actúa sobre el orden se produce mediante el Módulo de Edición. Está conformado por uno o más magnetoscopios donantes, un magnetoscopio receptor, un control de edición y uno o más monitores. Cuando se dispone de más de un magnetoscopio donante, se requiere también un corrector de base de tiempos por cada uno de ellos.

Durante este proceso de reordenamiento es posible también alterar la duración. Se la puede reducir, simplemente acortando las tomas, o se la puede prolongar mediante el congelamiento de la toma o la repetición reiterada de la misma, sobre todo cuando es estática.

El ritmo es la resultante de dos grupos de elementos. La acción de la realidad que estamos registrando puede proporcionar su propio ritmo, que será el del programa final. El trabajo sobre las tomas permite construir un ritmo nuevo o diferente del de la realidad, o crearlo cuando la realidad no lo muestra.

La duración de las tomas dentro de cada secuencia, y el acortamiento o prolongación gradual de dicha duración, permite construir ritmos. La pista de audio, a su vez, puede ser un elemento rítmico en sí, o coadyuvante para la generación de un ritmo audiovisual.

El manejo de las conductas se produce, básicamente, mediante la selección y discriminación efectuadas mediante la cámara, es decir, mediante el plano y el encuadre.

En una realidad producida las conductas son, en última instancia, teatralizadas, ya que se generan ex-profeso para la construcción del programa. Cuando, por el contrario, se trabaja con una realidad reproducida, es necesario cuidar en extremo el plano y el encuadre, para que el destinatario del programa tenga una posibilidad de observación clara de las conductas que, en la realidad, pueden estar enmascaradas o ser confusas.

Las conductas pedagógicas, en particular, pueden llegar a diferir mucho de las conductas reales. En este caso es fundamental denunciar la alteración de la conducta en el mismo programa, explicando la función didáctica de la alteración introducida.

El manejo correcto de la intermediación tecnológica entre la realidad y el programa es fundamental para la transmisión de la información al observador del mismo. Que la información sea afectiva o cognoscitiva, marcará diferencias notables en el lenguaje que se utilice, pero la intermediación tecnológica se mantendrá constante.

 

http://www.loseskakeados.com

 

 
< Anterior   Siguiente >
© 2009 Los Eskakeados - Base de Datos
 
A fatal MySQL error occured:

Table './cnstatseskake2/cns_log' is marked as crashed and should be repaired

SELECT max(hid), max(uid) FROM cns_log;