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Enfermedad
Cáncer de Vejiga
¿Qué es?
El cáncer
de vejiga se manifiesta en el cuerpo humano a través de alteraciones al orinar.
Si una persona siente dolor al orinar, lo hace de forma exageradamente
frecuente o tiene sangre en la orina, debe dirigirse al médico para ser
examinada. No obstante, estos síntomas por sí solos no implican necesariamente
que la persona que los padezca tenga cáncer de vejiga. El urólogo (médico
especializado en enfermedades de las vías urinarias) es el único que puede
detectar (diagnosticar) el cáncer de vejiga a través de un examen físico.
Causas
- Fumadores. Es
el grupo de mayor riesgo para adquirir la enfermedad (dos veces más que
los no fumadores). Fumar no sólo aumenta las posibilidades de padecer
cáncer de vejiga, sino que al mismo tiempo facilita la aparición de otro
tipo de cánceres y enfermedades.
- Ocupaciones de riesgo.
Aquellas personas que trabajan en lugares expuestos a la presencia de
sustancias cancerígenas: trabajadores que ejercen su profesión en el
sector del metal, en las industrias de la piel, en empresas químicas, en
empresas que generan residuos químicos tóxicos, en el sector de la
impresión, en talleres textiles, o que trabajan como maquinistas, como
conductores de camión o como pintores, forman parte de un grupo de riesgo
importante.
Síntomas
El cáncer de vejiga tiene
cuatro síntomas principales:
- Tener sangre en la orina (la orina presenta un color rojo brillante
o rojizo).
- Sufrir dolor al orinar.
- Necesitar orinar de forma exageradamente frecuente.
- Tener la sensación de querer orinar sin poder hacerlo.
Prevención
- La forma más eficaz para prevenir el cáncer de vejiga es el
control médico. De hecho, la prevención médica es el único sistema
existente para poder tener mayores garantías para curar la enfermedad. Es
importante efectuar controles médicos regulares para detectar el cáncer en
su fase inicial aumentando las posibilidades de extracción del mismo.
- Es importante aplicar sistemas de protección y seguridad laboral
en aquellos puestos de trabajo relacionados con la industria química y
textil y cualquier otra que genere residuos químicos tóxicos. También hay
que velar por la seguridad de peluqueros, maquinistas, pintores,
impresores y conductores de camión.
- Otra forma de prevenir -si no la enfermedad, sí su evolución y
gravedad- es realizarse controles médicos regularmente si existen casos en
la propia familia, o bien si el paciente ha sufrido infecciones o
trastornos urinarios. Éstos son factores de riesgo y, si se detecta a
tiempo un cáncer, la probabilidad de curación aumenta y los problemas que
pueden surgir se reducen en gran medida.
Diagnóstico
Para averiguar su causa, el
especialista pregunta sobre el historial médico del paciente y realiza un
examen físico. El chequeo físico incluye un examen vaginal o rectal que
permitirá detectar tumores, protuberancias, hinchazones o malformaciones
mediante palpaciones directas. Además, se analizan en el laboratorio muestras
de orina para comprobar si contienen o no células cancerosas. El médico utiliza
un instrumento para mirar directamente dentro de la vejiga, procedimiento
conocido como cistoscopia, que puede realizarse con anestesia local o general.
Consiste en examinar la vejiga mediante un tubo delgado y con iluminación
(llamado cistoscopio), que se introduce en la vejiga a través de la uretra.
Además, con este instrumento existe la posibilidad de recoger muestras de
tejido para que sean analizados al microscopio por un patólogo, que puede
detectar la presencia de células cancerosas. A este tipo de procedimiento se le
llama biopsia y, en muchos casos, es la manera definitiva de diagnosticar un
cáncer.
Otra técnica utilizada para la
diagnosis del cáncer de vejiga es la llamada pielografía intravenosa, que es
una radiografía que se realiza después de aplicar al paciente una inyección de
colorante que contiene yodo y que, al mezclarse con la orina, permite ver la
vejiga con mayor claridad.
Tratamientos
- En los tipos de cáncer más superficial, el tratamiento
consiste en la extirpación del tumor a través de la uretra. Como
tratamiento complementario a este tipo de cáncer y para prevenir posibles
nuevos tumores, se utiliza la quimioterapia.
- En los tipos de tumor más profundo es necesario colocar
mediante vía quirúrgica un reservorio a modo de vejiga cuando se haya
extirpado este órgano. La quimioterapia es utilizada o bien antes de la
cirugía para disminuir el tamaño del tumor, o bien tras la operación para
prevenir nuevos bultos.
Otros
datos
Etapas del cáncer de vejiga
Una vez se ha diagnosticado el
cáncer de vejiga, el médico necesita saber el grado del cáncer y la etapa de
desarrollo en la que se encuentra.
El grado: Indica
el parecido o la diferencia que existe entre las células normales y las
cancerosas, y da idea de la rapidez con la que posiblemente vaya a crecer el
cáncer. Cuanto menor sea el grado, más aproximadas a la normalidad serán y,
probablemente, el crecimiento y extensión será más lento que si el grado es
mayor.
La etapa: Es una
medida de la localización y extensión a la que ha llegado el cáncer y determina
qué otras partes del cuerpo han sido afectadas. La etapa de un cáncer puede
determinarse en el mismo momento de la diagnosis, o pueden ser necesarias otras
pruebas.
El estado: El estado del cáncer va desde la etapa 0 o carcinoma in situ
(cuando el cáncer sólo aparece en el recubrimiento interno de la vejiga) hasta
la etapa 4 (cuando el cáncer ha invadido el abdomen, pelvis o ganglios
linfáticos de la zona). Un sistema de determinación del estado de desarrollo
del cáncer de vejiga, bastante utilizado, es el llamado sistema TNM:
- La letra T (Tamaño)
seguida de un número del 1 al 4 describe el grado de la invasión del tumor
dentro de la pared de la vejiga y en los tejidos circundantes. Cuánto más alto
es el número que acompaña a la T, mayor es la extensión de la invasión.
- La letra N (Nódulo) seguida
de un número del 1 al 3 indica si el cáncer se ha extendido a los ganglios
linfáticos próximos a la vejiga y cuánto han crecido dichos ganglios. Los
ganglios linfáticos contienen células del sistema inmunitario que defienden el
organismo de las infecciones y los tumores.
- La letra M
(Metástasis) seguida de un 0 o un 1 indica si el cáncer se ha extendido a
órganos distantes (pulmones, huesos, etc...) o a ganglios linfáticos que no
están en las proximidades de la vejiga. La elección del tratamiento para que un
paciente se recupere depende del estado evolutivo en el que se encuentre la
enfermedad. En función de la expansión de las células cancerosas, el cáncer de
vejiga estará en una u otra de sus 5 etapas.
Etapa 0 (carcinoma in situ). Cuando
el cáncer se encuentra sólo en la parte del recubrimiento interno de la vejiga,
es decir, a su capa más superficial. En este caso, cuando el tratamiento ya ha
surtido su efecto y el cáncer ha sido extraído, la vejiga ya no presentará
ninguna hinchazón.
Etapa I. En este
caso las células ya se han diseminado por la capa interna de la vejiga sin
llegar a expandirse por su capa muscular.
Etapa II. Cuando
las células cancerosas se han expandido por la parte interior de la vejiga y en
la capa interior de los músculos.
Etapa III. Momento
en el que las células malignas se han expandido por la capa interior de la
vejiga, la pared muscular, la capa de alrededor, e incluso por los órganos
reproductores cercanos. En este caso el médico podrá palpar una hinchazón en la
parte afectada después de la intervención para extraer las células malignas.
Etapa IV. No se
trata de una etapa propiamente dicha, sino que se refiere al cáncer que
reaparece después de haberse tratado. Esta reaparición se puede producir en la
vejiga o en otras zonas del cuerpo.
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