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Generalidades de las opciones de tratamiento
Hay
varias opciones para tratar un cáncer que está confinado a la próstata
y no se ha diseminado afuera de este órgano. Cada opción se debe considerar
con cuidado, tomando en cuenta las ventajas y desventajas según la edad,
salud general y preferencias personales de cada enfermo.
Algunas
opciones estándar son:
- Cirugía
(prostatectomía radical) - Se
hace una incisión en la parte inferior del abdomen o a través del periné
(entre el ano y el escroto), y se saca la próstata. Cuando el tumor
entero no se puede quitar (cirugía incompleta), se puede dar radioterapia
después. Los posibles efectos secundarios de la cirugía son
incontinencia (incapacidad de controlar la micción) e impotencia
(incapacidad de lograr la erección).
- Radioterapia
(radioterapia de haz externo) -
Durante varias semanas se expone el área afectada a pequeñas dosis de
ondas de energía enfocadas; estas ondas impiden que las células
peligrosas crezcan y se multipliquen. El tratamiento es indoloro, pero
algunos hombres sufren diarrea, síntomas urinarios y sequedad de la
piel. Para ver más detalles consulte la página de Radioterapia de
haz externo.
- Observar
y esperar - Observación cuidadosa y controles
médicos sin tratamiento.
En los
últimos 10 a 15 años han aparecido nuevas y modernas opciones que eliminan o
reducen los desagradables efectos secundarios que a veces ocurren con los
tratamientos estándar. Algunas de estas opciones son:
- Prostatectomía
radical con preservación de la inervación - Procedimiento quirúrgico con el que se quita la próstata sin
cortar los nervios a su alrededor que transmiten señales entre el
cerebro y el pene para permitir un funcionamiento sexual normal. Con
este procedimiento, un cirujano hábil y experimentado puede conservar la
función sexual en el 50 al 90 por ciento de los pacientes.
- Radioterapia
conformacional -
Tecnología avanzada para adaptar la radioterapia a las estructuras
anatómicas de cada paciente. Con la ayuda de imágenes tridimensionales
computarizadas de la próstata, la vejiga, el recto y el pene, es posible
orientar el haz de radiación exactamente ("conformarlo") al
área afectada. De esta forma llega menos radiación a los tejidos
normales circundantes. Actualmente hay dos niveles de radioterapia
conformacional: radioterapia conformacional tridimensional, y
radioterapia de intensidad modulada (IMRT). Ambas modalidades permiten
dar mayores dosis al tumor y proteger los órganos normales circundantes.
La IMRT se considera la más conformacional de las dos opciones, pero no
es necesaria o adecuada para todos los pacientes. Para ver más
detalles consulte la página de Radioterapia de intensidad modulada.
- Radioterapia
de haz de protones -
Tipo de radioterapia conformacional que bombardea el tejido afectado con
protones en vez de rayos X. (Los protones son parte de los átomos y
tienen carga positiva.) Actualmente, hay muy pocos centros en los
Estados Unidos que cuentan con el tipo de rayo necesario para dar
radioterapia de haz de protones. No se han hecho comparaciones directas
entre la eficacia de la radioterapia tridimensional o la IMRT respecto a
la eficacia de la radioterapia de haz de protones.
- Crioterapia
- Uso de temperaturas extremadamente bajas
(–190°C) para congelar y destruir las células cancerosas. Algunos
médicos experimentados han tenido buenos resultados y pocas
complicaciones con la crioterapia, pero otros no. Por ahora, este
tratamiento debe considerarse experimental para el cáncer de próstata
hasta que se haya dado un seguimiento más largo a los pacientes tratados
con este método. La técnica fue creada como alternativa a la cirugía
para los enfermos con cáncer de próstata recurrente después de
radioterapia. Para ver más detalles consulte la página de Crioterapia.
- Radioterapia
con implantación de semillas -
También llamada "braquiterapia"; consiste en aplicar la
radiación exactamente donde está el cáncer por medio de pequeñas
semillas radiactivas (del tamaño de un grano de arroz) que se implantan
en la próstata, donde la radiación mata las células cancerosas. Debido a
que las semillas están tan cerca de las células cancerosas, éstas quedan
inundadas de radiación, pero el recto, la vejiga, el pene y los otros
tejidos circundantes reciben menos radiación.
Otras técnicas de radioterapia hacen penetrar la radiación desde afuera
del cuerpo hacia adentro. La radiación debe primero atravesar el tejido
normal antes de llegar a la próstata, que se está profunda. Con la
braquiterapia, la radiación llega primero a la próstata, y sólo después
a los tejidos normales. La técnica de implantación se ha usado por
décadas, pero los avances recientes en tecnología de imágenes la ha
hecho mucho más eficaz. Con el uso del ultrasonido para ver mejor la
próstata, los médicos pueden colocar cada semilla más cuidadosamente y
controlar mejor el efecto en los tejidos circundantes. Algunas
instituciones tienen resultados de largo plazo de hasta 10 a 12 años.
Estos resultados muestran que la implantación radiactiva guiada por
ultrasonido hecha por médicos muy experimentados es sumamente eficaz
para controlar el cáncer de próstata, y tiene esencialmente el mismo
resultado que la cirugía o la radioterapia de haz externo en pacientes
debidamente seleccionados con cáncer de próstata de bajo riesgo. Para
ver más detalles consulte la página de Radioterapia
de braquiterapia.
- Braquiterapia
de alta tasa de dosis (HDR, High Dose Rate) - Esta técnica fue creada para complementar la dosis de radiación
administrada como radioterapia de haz externo para pacientes con cáncer
de próstata de alto riesgo. En manos hábiles, es un régimen eficaz para
ese tipo de cáncer. Los pacientes reciben varias semanas de radioterapia
de haz externo estándar, y luego una a tres sesiones de HDR. Estas
sesiones requieren anestesia y la colocación de varias agujas en la
próstata. El paciente se conecta a la máquina de HDR, donde una fuente
radiactiva se mueve por cada aguja para suministrar la radiación. Este
tipo de braquiterapia no deja radiación permanente en el paciente.
El uso de esta técnica sola (es decir, sin radioterapia de haz externo)
para pacientes de bajo riesgo todavía está en etapa experimental. Para
ver más detalles consulte la página de Radioterapia de braquiterapia.
Cómo elegir la mejor opción
Además de hablar con su familia y amigos, debe recibir el consejo de
un equipo de médicos. Para el momento del diagnóstico, usted ya habrá
conocido a dos de los tres o cuatro médicos que planificarán el tratamiento
del cáncer: su médico de atención primaria (internista o médico de familia) y
el urólogo, que probablemente tomó la biopsia. (En algunos casos el radiólogo
toma la biopsia.) Si usted tiene un cáncer en etapas tempranas o
moderadamente avanzadas y no hay evidencia de diseminación a otros órganos
(no hay metástasis), debe hablar con un médico más: un radioncólogo. Las dos
principales opciones de tratamiento son la cirugía (realizada por el urólogo)
y la radioterapia (realizada por el radioncólogo).
Si el cáncer está avanzado y necesita quimioterapia, deberá
consultar con un oncólogo, quien administra este tratamiento. Las hormonas,
que muchas veces se usan para tratar el cáncer de próstata, las puede
administrar el internista, el urólogo, el radioncólogo, o el oncólogo.
Necesidad de radioterapia
después de la cirugía
Si la cirugía fue incompleta (o sea, queda un poco de cáncer), la
radioterapia adicional dentro de tres a seis meses puede prevenir la recidiva
en muchos hombres. Hable de esta opción con su equipo médico.
Eficacia de la radioterapia
moderna para tratar el cáncer de próstata
Con la tecnología moderna, la radioterapia puede:
- dar radiación directamente a la próstata
más que a los tejidos circundantes
- ayudar a los médicos a usar rayos X para
ver la próstata y los tejidos circundantes en tres dimensiones para
adaptar los haces de radiación de forma precisa a las necesidades
individuales de cada paciente
- calcular qué dosis de radiación reciben
el recto, la vejiga, las caderas y el pene durante el curso de
radioterapia de la próstata
- administrar una dosis de radiación con
menos peligro que hace cinco años, lo que aumenta la probabilidad de
cura.
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