Enfermedad - Cáncer de Próstata PDF Imprimir E-Mail

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Cáncer de próstata

  • Generalidades del cáncer de próstata
  • Opciones de tratamiento
  • Qué sucede durante la radioterapia
  • Posibles efectos secundarios de la radioterapia
  • Seguimiento
  • Novedades de tratamiento

 

Generalidades del cáncer de próstata

El cáncer de próstata es la forma de cáncer más común en los hombres de los Estados Unidos; es más prevalente entre hombres de más de 65 años de edad, y bastante común en los hombre de 50-64 años. Sin embargo, puede ocurrir en hombres de menos de 50 años de edad. El diagnóstico de cáncer de próstata en hombres en los Estados Unidos ha aumentado significativamente entre 1988 y 1992 debido al uso de un examen de sangre llamado antígeno prostático específico (PSA, prostate-specific antigen). Más recientemente, los hombres de menos de 65 años de edad han tenido una mayor incidencia de esta enfermedad.

 

Opciones de tratamiento

  • Generalidades de las opciones de tratamiento
  • Cómo elegir la mejor opción
  • Necesidad de radioterapia después de la cirugía
  • Eficacia de la radioterapia moderna para tratar el cáncer de próstata

 

Generalidades de las opciones de tratamiento

Hay varias opciones para tratar un cáncer que está confinado a la próstata y no se ha diseminado afuera de este órgano. Cada opción se debe considerar con cuidado, tomando en cuenta las ventajas y desventajas según la edad, salud general y preferencias personales de cada enfermo.

Algunas opciones estándar son:

  • Cirugía (prostatectomía radical) - Se hace una incisión en la parte inferior del abdomen o a través del periné (entre el ano y el escroto), y se saca la próstata. Cuando el tumor entero no se puede quitar (cirugía incompleta), se puede dar radioterapia después. Los posibles efectos secundarios de la cirugía son incontinencia (incapacidad de controlar la micción) e impotencia (incapacidad de lograr la erección).
  • Radioterapia (radioterapia de haz externo) - Durante varias semanas se expone el área afectada a pequeñas dosis de ondas de energía enfocadas; estas ondas impiden que las células peligrosas crezcan y se multipliquen. El tratamiento es indoloro, pero algunos hombres sufren diarrea, síntomas urinarios y sequedad de la piel. Para ver más detalles consulte la página de Radioterapia de haz externo.
  • Observar y esperar - Observación cuidadosa y controles médicos sin tratamiento.

En los últimos 10 a 15 años han aparecido nuevas y modernas opciones que eliminan o reducen los desagradables efectos secundarios que a veces ocurren con los tratamientos estándar. Algunas de estas opciones son:

  • Prostatectomía radical con preservación de la inervación - Procedimiento quirúrgico con el que se quita la próstata sin cortar los nervios a su alrededor que transmiten señales entre el cerebro y el pene para permitir un funcionamiento sexual normal. Con este procedimiento, un cirujano hábil y experimentado puede conservar la función sexual en el 50 al 90 por ciento de los pacientes.
  • Radioterapia conformacional - Tecnología avanzada para adaptar la radioterapia a las estructuras anatómicas de cada paciente. Con la ayuda de imágenes tridimensionales computarizadas de la próstata, la vejiga, el recto y el pene, es posible orientar el haz de radiación exactamente ("conformarlo") al área afectada. De esta forma llega menos radiación a los tejidos normales circundantes. Actualmente hay dos niveles de radioterapia conformacional: radioterapia conformacional tridimensional, y radioterapia de intensidad modulada (IMRT). Ambas modalidades permiten dar mayores dosis al tumor y proteger los órganos normales circundantes. La IMRT se considera la más conformacional de las dos opciones, pero no es necesaria o adecuada para todos los pacientes. Para ver más detalles consulte la página de Radioterapia de intensidad modulada.
  • Radioterapia de haz de protones - Tipo de radioterapia conformacional que bombardea el tejido afectado con protones en vez de rayos X. (Los protones son parte de los átomos y tienen carga positiva.) Actualmente, hay muy pocos centros en los Estados Unidos que cuentan con el tipo de rayo necesario para dar radioterapia de haz de protones. No se han hecho comparaciones directas entre la eficacia de la radioterapia tridimensional o la IMRT respecto a la eficacia de la radioterapia de haz de protones.
  • Crioterapia - Uso de temperaturas extremadamente bajas (–190°C) para congelar y destruir las células cancerosas. Algunos médicos experimentados han tenido buenos resultados y pocas complicaciones con la crioterapia, pero otros no. Por ahora, este tratamiento debe considerarse experimental para el cáncer de próstata hasta que se haya dado un seguimiento más largo a los pacientes tratados con este método. La técnica fue creada como alternativa a la cirugía para los enfermos con cáncer de próstata recurrente después de radioterapia. Para ver más detalles consulte la página de Crioterapia.
  • Radioterapia con implantación de semillas - También llamada "braquiterapia"; consiste en aplicar la radiación exactamente donde está el cáncer por medio de pequeñas semillas radiactivas (del tamaño de un grano de arroz) que se implantan en la próstata, donde la radiación mata las células cancerosas. Debido a que las semillas están tan cerca de las células cancerosas, éstas quedan inundadas de radiación, pero el recto, la vejiga, el pene y los otros tejidos circundantes reciben menos radiación.

    Otras técnicas de radioterapia hacen penetrar la radiación desde afuera del cuerpo hacia adentro. La radiación debe primero atravesar el tejido normal antes de llegar a la próstata, que se está profunda. Con la braquiterapia, la radiación llega primero a la próstata, y sólo después a los tejidos normales. La técnica de implantación se ha usado por décadas, pero los avances recientes en tecnología de imágenes la ha hecho mucho más eficaz. Con el uso del ultrasonido para ver mejor la próstata, los médicos pueden colocar cada semilla más cuidadosamente y controlar mejor el efecto en los tejidos circundantes. Algunas instituciones tienen resultados de largo plazo de hasta 10 a 12 años. Estos resultados muestran que la implantación radiactiva guiada por ultrasonido hecha por médicos muy experimentados es sumamente eficaz para controlar el cáncer de próstata, y tiene esencialmente el mismo resultado que la cirugía o la radioterapia de haz externo en pacientes debidamente seleccionados con cáncer de próstata de bajo riesgo. Para ver más detalles consulte la página de Radioterapia de braquiterapia.
  • Braquiterapia de alta tasa de dosis (HDR, High Dose Rate) - Esta técnica fue creada para complementar la dosis de radiación administrada como radioterapia de haz externo para pacientes con cáncer de próstata de alto riesgo. En manos hábiles, es un régimen eficaz para ese tipo de cáncer. Los pacientes reciben varias semanas de radioterapia de haz externo estándar, y luego una a tres sesiones de HDR. Estas sesiones requieren anestesia y la colocación de varias agujas en la próstata. El paciente se conecta a la máquina de HDR, donde una fuente radiactiva se mueve por cada aguja para suministrar la radiación. Este tipo de braquiterapia no deja radiación permanente en el paciente.

    El uso de esta técnica sola (es decir, sin radioterapia de haz externo) para pacientes de bajo riesgo todavía está en etapa experimental. Para ver más detalles consulte la página de Radioterapia de braquiterapia.

Cómo elegir la mejor opción

Además de hablar con su familia y amigos, debe recibir el consejo de un equipo de médicos. Para el momento del diagnóstico, usted ya habrá conocido a dos de los tres o cuatro médicos que planificarán el tratamiento del cáncer: su médico de atención primaria (internista o médico de familia) y el urólogo, que probablemente tomó la biopsia. (En algunos casos el radiólogo toma la biopsia.) Si usted tiene un cáncer en etapas tempranas o moderadamente avanzadas y no hay evidencia de diseminación a otros órganos (no hay metástasis), debe hablar con un médico más: un radioncólogo. Las dos principales opciones de tratamiento son la cirugía (realizada por el urólogo) y la radioterapia (realizada por el radioncólogo).

Si el cáncer está avanzado y necesita quimioterapia, deberá consultar con un oncólogo, quien administra este tratamiento. Las hormonas, que muchas veces se usan para tratar el cáncer de próstata, las puede administrar el internista, el urólogo, el radioncólogo, o el oncólogo.

Necesidad de radioterapia después de la cirugía

Si la cirugía fue incompleta (o sea, queda un poco de cáncer), la radioterapia adicional dentro de tres a seis meses puede prevenir la recidiva en muchos hombres. Hable de esta opción con su equipo médico.

Eficacia de la radioterapia moderna para tratar el cáncer de próstata

Con la tecnología moderna, la radioterapia puede:

    • dar radiación directamente a la próstata más que a los tejidos circundantes
    • ayudar a los médicos a usar rayos X para ver la próstata y los tejidos circundantes en tres dimensiones para adaptar los haces de radiación de forma precisa a las necesidades individuales de cada paciente
    • calcular qué dosis de radiación reciben el recto, la vejiga, las caderas y el pene durante el curso de radioterapia de la próstata
    • administrar una dosis de radiación con menos peligro que hace cinco años, lo que aumenta la probabilidad de cura.

 

Qué sucede durante la radioterapia

La radiación es un tipo especial de energía transportada por ondas o un flujo de partículas. La radiación a dosis alta (como la que se usa para las radiografías) puede destruir células anormales que causan cáncer y otras enfermedades.

 

Posibles efectos secundarios de la radioterapia

A medida que avanza la radioterapia, los pacientes pueden sentir cansancio. Es importante descansar, pero los médicos recomiendan que los pacientes se mantengan tan activos como sea posible. Los pacientes podrían tener diarrea o micción frecuente y dolorosa. Además, cuando los pacientes reciben radioterapia, es común la sequedad de la piel del área tratada. Es poco común que haya enrojecimiento o dolor. La radioterapia puede causar pérdida del vello en la pelvis; esto puede ser temporal o permanente, según la cantidad de radiación usada.

La radioterapia (sea externa o con implantación de semillas) causa impotencia en algunos hombres. La tasa de impotencia es similar a la de los pacientes a quienes se les hace prostatectomía con preservación de la inervación. Ambos tipos de radiación tienen un pequeño riesgo de problemas en la vejiga o el recto. Si este es el caso, ocurre en general uno a tres años después de la radioterapia.

 

Seguimiento

Por lo general los pacientes deben volver a ver al radioncólogo unas dos a cuatro semanas después de la última sesión de radioterapia. El principal propósito de esta cita posterior al tratamiento es determinar si han cedido los efectos secundarios (como la diarrea o los síntomas urinarios). En más del 90 por ciento de los pacientes, estos síntomas desaparecen en dos semanas. El médico le revisará la piel y le dirá que use una loción humectante para la piel seca. Se le tomará sangre para medir el antígeno prostático específico (PSA), una proteína que se encuentra en el semen; si el nivel de PSA está elevado, puede indicar que hay cáncer de próstata. Se hará un tacto rectal para palpar la próstata, si no tiene demasiado dolor en el recto.

Según el nivel de PSA y el estadio del cáncer, es posible que se usen hormonas además de la radioterapia para ayudar a controlar el cáncer.

El radioncólogo no puede contestar inmediatamente preguntas como "¿cómo estoy?, ¿se eliminó el cáncer totalmente?, o ¿estoy curado?" La respuesta a la radioterapia puede llevar meses en manifestarse. El cuerpo debe deshacerse gradualmente de las células cancerosas muertas. Algunas células cancerosas, aunque estén técnicamente muertas (es decir, no se pueden multiplicar), pueden seguir funcionando un tiempo antes de morir.

 

 

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