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Artículos
Médico-Sociales
Retinipatía Diabética
Cómo Evitar
Complicaciones que Pueden Dejarle Ciego
La diabetes mellitus es esa enfermedad que,
desgraciadamente, cuando llega es para quedarse para siempre, para toda la
vida. Hay dos factores importantísimos para los diabéticos: el control la
enfermedad y el tiempo. Cuantos más años llevamos siendo diabéticos, más
posibilidades tendremos de tener complicaciones; y cuantos más años llevemos
sin controlar el azúcar en la sangre, peores serán esas complicaciones.
Antes de ser diagnosticados por el oftalmólogo,
vivimos en un mundo de luz y color. Casi toda la información que recibimos nos
entra por los ojos, y mientras veamos bien, no nos alarmamos. Pero los años
pasan. Los controles que nos hacemos (pinchándonos en el dedo) no son como
deben ser. Hay muchos altibajos. Sabemos que hay que hacer dieta, tomarse unas
pastillas o ponerse la insulina, caminar o hacer algún tipo de ejercicio de
manera continua, acudir a las revisiones periódicas con el oculista, pero no lo
hacemos. Los años pasan, y pasan factura.
De repente un día nos
damos cuenta de que empezamos a ver borroso. Vamos al oculista, pensando, como
mucho, en cambiar de gafas, y nos anuncia que padecemos retinopatía diabética.
Re-ti-no-pa-ti-a diabética. Y, ¿Eso qué es? <<Un daño que tiene usted en
la retina (el causante de que veamos borroso) y que no se cura cambiando las
gafas>>- nos dice. Si no nos cuidamos, poco a poco y sin darnos apenas
cuenta, perdemos la visión completa. Entonces llega la oscuridad. <<Tiene
una hemorragia vítrea. Un derrame>> - nos anuncia el oculista.
Pasamos de la luz a la oscuridad. << ¿Por qué
me pasa esto ahora, si estoy bien controlado, si hoy tuve el azúcar a 90? – nos
preguntamos. Pero los años pasaron. Durante años el control fue malo, no
hicimos bien la dieta, ni ejercicio, y a veces olvidamos tomarnos las
pastillas.
La diabetes puede dejarnos ciegos. Tenemos que
saberlo. Por suerte, el oculista nos dice que hay posibilidades de recuperar la
vista (y no todo el mundo la puede recuperar, pero hay que intentarlo). Lo
primero que hay que hacer es llevar un buen control de la diabetes. Lo que ya
sabíamos.
El oculista nos recomienda aplicar láser en la retina.
Y hay que hacerlo. Aunque un conocido (erróneamente) nos diga que un familiar
suyo se quedó ciego. Hay que hacerlo. Y tengan por seguro que no es el láser el
que deja ciegos a los pacientes, sino la diabetes mal controlada durante años.
A otros pacientes se les dice que hay que hay que
ponerles una inyección en el ojo. Y es así, hay que hacerlo. A otros pacientes
se les recomienda una operación en los ojos: la vitrectomía. No todos van a
recuperar la vista perdida, pero muchos sí lo harán.
Después de la oscuridad, vuelve la luz. Y lo más
satisfactorio para mí, como oftalmólogo, es volver a ver la sonrisa de un
paciente, cuando (después de una vitrectomía) le retiramos el parche del ojo y
recupera la vista perdida. Entonces suelen ser más meticulosos con el control
de su diabetes, porque aprenden que la diabetes mellitus es una enfermedad
crónica, para toda la vida.
Observancia: Tenga en cuenta que la
Retinopatía Diabética puede estar presente sin padecer síntoma alguno.
Controles: Es imprescindible
llevar un control estricto de la Glucemia. Está demostrado que los niveles de
glucemia influyen considerablemente en la evolución de la Retinopatía
Diabética.
Prevención: La detección precoz es
la mejor manera de evitar la pérdida visual.
Oculista: El Paciente diabético
debe saber que tiene que someterse a un examen oftalmológico, al menos una vez
al año.
Cirugía: Operarse se ha
consolidado como un procedimiento altamente efectivo en el tratamiento de la
enfermedad.
Consejos: Cumpliendo con la dieta,
el ejercicio y la medicación se retrasa el proceso.
Presión: También hay que llevar
un control de la tensión arterial, no fumar, y mantener los niveles de lípidos
(colesterol y triglicéridos) sanguíneos lo más bajo posible
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