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Artículos Médico –
Sociales
Síndrome Metabólico
Este conjunto de
Alteraciones Implican un Elevado Riesgo Vascular
¿Qué es el síndrome metabólico? Se caracteriza por un
conjunto de alteraciones metabólicas que implican un elevado riesgo vascular,
cerebral y cardiaco que son los siguientes: Exceso de grasa corporal, obesidad abdominal, circunferencia en la cintura mayor de 102 centímetros en
los hombres y de 88 centímetros en las mujeres, elevación de niveles
de triglicéridos en sangre y colesterol HDL (bueno) bajo, intolerancia a la
glucosa o diabetes mellitis tipo II, glucosa en ayunas superior a 110 mg/dl,
elevación del ácido úrico o artritis
gotosa, hipertensión arterial, trastornos de la coagulación con tendencia a la
hipercoagulabilidad, insulinorresistencia, respuesta defectuosa o anormal de la
acción de la insulina e hígado graso.
Es un síndrome muy frecuente que probablemente afecte
aproximadamente a la mitad de las personas mayores de 50 años, inicialmente
conocido como síndrome X, es más frecuente en aquellas personas en que la grasa
se acumula alrededor del abdomen lo que implica una elevada relación
cintura-cadera. El exceso de grasa abdominal genera un incremento de ácidos
grasos libres en la vena porta aumentando la
acumulación de grasa en el hígado y en las células musculares. Todo lo
anteriormente descrito produce una resistencia en los músculos y en el propio
hígado a la insulina, finalmente diabetes mellitus y enfermedad arterial
coronaria y cerebral.
Con el proceso de envejecimiento se produce un
aumento de la masa grasa en el organismo y disminución de la masa no grasa. El
tejido adiposo prácticamente se duplica entre la 3ª y 6ª década de la vida,
pero la más importante es la manera de cómo se redistribuye la grasa acumulada,
con progresiva reducción del tejido adiposo de localización subcutánea y un
significativo aumento de la grasa abdominal incluso en ausencia de obesidad. Es
esto de tal importancia que la acumulación de la grasa visceral abdominal se ha
convertido en el principal vínculo entre el envejecimiento y la resistencia a
la insulina. Este tejido tiene un comportamiento metabólico diferente que
produce una elevada liberación de ácidos grasos libres a la circulación
sanguínea.
A medida que avanza la edad, aumenta la carga de
placas arterioescleróticas que es el principal factor de riesgo de enfermedad
cerebro-vascular y coronaria, estando demostrado que el mayor determinante del
riesgo vascular es la presencia y la extensión de las placas de ateroma.
Temibles
consecuencias: Ictus, Hipertensión arterial, Diabetes Mellitus y sus
complicaciones, Arterioesclerósis, Cardiopatía Isquémica e Infarto de
Miocardio.
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