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Noticias Científicas
LA
EVOLUCIÓN BIOLÓGICA
En 1543 (y no se impacienten con la fecha), Nicolás Copérnico publicó
"De revolutionibus orbium caelestium", libro en el que propuso un
nuevo y revolucionario sistema del mundo sobre la base de una Tierra en
movimiento.
En 1859, más de tres siglos más tarde, otro hombre revolucionario publicó
"Sobre el origen de las Especies", en donde también se vertían nuevas
y radicales ideas sobre la naturaleza de la vida. El título de esta página no
es más que una alusión (espero que no presuntuosa) a esta semejanza, porque si
bien separados por varios siglos, ambos personajes fueron prácticamente
tratados de herejes y ambos han sido los artífices de sendas revoluciones
científicas y del pensamiento humano.
Es ya clásica la frase de Theodosius Dobzhansky, uno de los
fundadores de la actual genética de poblaciones: "Nada tiene sentido en
Biología si no es a la luz de la Evolución", y sólo hace falta leer
cualquier texto relacionado con las Ciencias de la Vida, visualizar no importa
qué documental sobre la Naturaleza o ir, simplemente, al supermercado y ver la
inmensa variedad de vegetales que nos comemos, para darse cuenta de lo
fundamental y exacto de esta frase. No existe fenómeno vital que escape a una
explicación que, en el peor de los casos, resulta ser implícitamente
evolucionista.
En Noviembre de 1.998 se dio a conocer la primera secuencia completa del genoma
de un organismo eucariota, el del "gusano" Caenorhabditis elegans.
El director de este proyecto era el genético molecular Sydney Brenner, que
en una reciente entrevista comentaba lo siguiente, en referencia al futuro de
la Biología: "... la Biología se va a convertir muy pronto en una
disciplina teórica, y todos los científicos creativos estarán pronto en el
campo de la Evolución".
El 15 de Febrero del 2.001, en Nature, y el 16 del mismo mes, en
Science, se publicaba la secuencia "casi" definitiva de otro genoma,
pero esta vez más importante: el humano, aunque no secuenciado al cien por
cien. Confirma lo que ya se sospechaba últimamente: que nuestro genoma es mucho
más sencillo cuantitativamente de lo que nuestra soberbia puede soportar. Sólo
30.000 genes poseen los núcleos de nuestras células (los últimos datos apuntan
unos 50.000), y no hace más de un año aún se especulaba con que serían 80.000.
Resultan ser no muchos más que los de una mosca del vinagre y apenas 11.000 más
que los del Caenorhabditis elegans. Somos menos de lo que pensábamos. ¿O
no?
Desde un punto de vista evolutivo, ya se sabe que poseemos fragmentos
de genoma vírico en nuestro ADN y que, al menos, 223 proteínas que sintetizamos
... lo hacemos mediante genes que también poseen las bacterias, transferidos a
nuestro genoma a través de otras especies o directamente de los virus y
bacterias. ¿Sorpresa? Y aún más. Se ha visto ya con mayor precisión, si bien
este dato ya se conocía por estudios anteriores, que la variabilidad de nuestro
genoma es muy pequeña y que, incluso, personas de una misma población pueden
ser más diferentes entre sí que con personas de poblaciones diferentes. Esto es
lo que ocurre en especies que acaban de aparecer en el campo evolutivo, como la
nuestra que apenas tiene hace 100.000 años que salió de África... pero esta es
otra historia. Como decía el día de la presentación del Proyecto Genoma Humano
Svante Pääbo, "todos los humanos somos africanos, ya residamos en
África o en el exilio reciente". Siento no recordar de quién era la
siguiente reflexión, pero si hubiera un holocausto del tipo que fuese y sólo
sobreviviese una pequeña tribu de algún lugar aislado del planeta, de seguro
que conservaría toda la variabilidad genética de nuestra especie.
Sigo con mi ambición inicial: divulgar lo que constituye una de las
ramas más apasionantes de la Ciencia. La EVOLUCIÓN como proceso en el que se
integran todos los fenómenos dinámicos de nuestro planeta, tanto los
correspondientes a su parte viva como a su parte abiótica.
En el estudio de la Evolución Biológica, aportan sus datos y conocimientos
todas las ramas de la ciencia, desde el bioquímico hasta el paleontólogo, desde
el físico hasta el edafólogo, desde el forense hasta el ecólogo, desde el
botánico hasta el genetista,..., en fin, se trata, pues de una Gran Ciencia, o
una "superciencia" en ese sentido, pero, como buena ciencia, en
constante cambio acercándose cada vez más a explicar el funcionamiento de la
Naturaleza. Estas páginas aportarán algo al pobre espacio en la Red que ocupa
en nuestro idioma este tema y la Ciencia en general. Abundan, aunque algo menos
de lo esperado, los recursos en inglés, pero el campo resulta desesperante en
nuestro idioma, con honrosas excepciones. El que esto escribe es un biólogo
interesado por este tema, pero en absoluto un experto en la materia (he de
decir esa frase tan ausente en la Red "esto no es una página
oficial"), de modo que, probablemente se encuentren algunos errores o
imprecisiones. Sólo estoy intentando contar a los demás todo aquello que voy
leyendo para animar a que también lo hagan otros. Agradecería las
contribuciones en este sentido que os parezcan, lo mismo que nuevos enlaces,
datos, etc.
Pretendo desarrollar próximamente las implicaciones del Proyecto
Genoma Humano en la explicación del hecho evolutivo, así como lo relativo a
otros aspectos de la evolución molecular y paleoantropología (aunque nunca
podré contar más y mejor de lo que hacen los miembros de las excavaciones de la
Sierra de Atapuerca en su web), además de retocar y actualizar los
enlaces a otras páginas relacionadas con el tema y la bibliografía que algunos
solicitáis de vez en cuanto. Espero no ser demasiado ambicioso. Tiempo al
tiempo... imprescindible en la evolución.
http://www.loseskakeados.com
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