Evangelio Dominical
21 0ctubre 2007
29 Tiempo
Ordinario C
Lucas 18,1-8
¿Hasta Cuándo va a Durar Esto ?
La parábola es breve y se entiende bien. Ocupan la escena
dos personajes que viven en la misma ciudad. Un «juez» al que le faltan
dos actitudes consideradas básicas en Israel para ser humano. «No teme a
Dios» y «no le importan las personas». Es un hombre sordo a la voz
de Dios e indiferente al sufrimiento de los oprimidos.
La «viuda» es una mujer sola, privada de un esposo
que la proteja y sin apoyo social alguno. En la tradición bíblica estas «viudas»
son, junto a los niños huérfanos y los extranjeros, el símbolo de las gentes
más indefensas. Los más pobres de los pobres.
La mujer no puede hacer otra cosa sino presionar, moverse
una y otra vez para reclamar sus derechos, sin resignarse a los abusos de su «adversario».
Toda su vida se convierte en un grito: «Hazme justicia».
Durante un tiempo, el juez no reacciona. No se deja
conmover; no quiere atender aquel grito incesante. Después, reflexiona y decide
actuar. No por compasión ni por justicia. Sencillamente, para evitarse
molestias y para que las cosas no vayan a peor.
Si un juez tan mezquino y egoísta termina haciendo justicia
a esta viuda, Dios que es un Padre compasivo, atento a los más indefensos, «¿no
hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?».
La parábola encierra antes que nada un mensaje de
confianza. Los pobres no están abandonados a su suerte. Dios no es sordo a sus
gritos. Está permitida la esperanza. Su intervención final es segura. Pero ¿no
tarda demasiado?
De ahí la pregunta inquietante del evangelio. Hay que
confiar; hay que invocar a Dios de manera incesante y sin desanimarse; hay que
«gritarle» que haga justicia a los que nadie defiende. Pero, cuándo
venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?
¿Es nuestra oración un grito a Dios pidiendo justicia para
los pobres del mundo o la hemos sustituido por otra, llena de nuestro propio
yo? ¿Resuena en nuestra liturgia el clamor de los que sufren o nuestro deseo de
un bienestar siempre mejor y más seguro?
José Antonio Pagola