La Santa Bíblia
Somos Templo de Dios
Para adorar a Dios, no es necesario ir en busca de templos y santuarios. Tu Propio cuerpo es un templo, y Dios reside en él.
Empieza buscando a Dios en tu propio corazón y ved a Dios en todos.
Afrontad la vida con entusiasmo, coraje e inteligencia, sin olvidar a Dios en ningún momento.