|
No os Inquietéis de Cómo
Viviréis
Jesús dijo también a sus discípulos: No os
preocupéis por la vida, pensando: ¿Qué vamos a comer? No os inquietéis por el
cuerpo: ¿Con qué nos vamos a vestir? Porque la vida es más que el alimento, y
el cuerpo más que el vestido. Mirad las aves; no siembran ni cosechan, no
tienen despensa ni granero, y, sin embargo, Dios las alimenta. ¡Cuánto más
valéis vosotros que las aves!
Además, ¿Quién de entre vosotros, por mucho
empeño que haga, puede añadir un medio metro más a su estatura? Entonces, si ni
siquiera las cosas más pequeñas están al alcance de vosotros, ¿por qué
inquietarse por las mayores? Mirad los lirios, que no hilan ni tejen. Pues
bien, Yo os declaro que ni el mismo Salomón, con todo su lujo, se vistió como
uno de ellos. Y si Dios en el campo da tan lindo vestido a la hierba que hoy
florece y mañana se echará al fuego, cuanto más hará por vosotros, gente de poca fe.
No estéis siempre pendientes de lo que comeréis
o beberéis; no os atormentéis. Los que viven para el presente mundo se
preocupan por todas estas cosas. Vosotros, en cambio, pensad que vuestro Padre
sabe lo que necesitáis. Por tanto, trabajad por su Reino, y Él os dará todas
estas cosas por añadidura.
No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro
Padre le agradó daros el Reino. Vended lo que tenéis y repartidlo en limosnas.
Háganse bolsas que no se gasten, y júntense riquezas celestiales que no se
acaban, donde el ladrón no puede llegar ni la polilla destruir. Porque, donde está tu
tesoro, ahí también estará tu corazón.
(Mt 6,25)
|