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Oración
La Palabra de Dios es Vida
Quiero, Señor, hacer de tu Palabra un camino para mi vida; quiero amar tu
voluntad de todo corazón.
Quiero guardar puro mi camino cumpliendo tu
Palabra; de todo corazón te ando buscando, Señor Dios mío.
¡La Palabra de
Dios es vida, la palabra de Dios es amor!
Quiero ser discípulo tuyo y ponerme a tu escucha cada día; quiero hacer de tu
Palabra la norma que me guíe, paso a paso; y encontrar en tus mandatos y
preceptos mis delicias. Abre mis ojos, Señor, a la luz y al calor de tu Palabra.
¡La Palabra de Dios es vida, la palabra de Dios es amor!
Sostenme en pie, fortaléceme con la fuerza de tu Palabra; aléjame del camino
de la mentira y que siga tu ley de amor. Quiero correr por el camino de tus
mandamientos, Señor, y guardarlos en el corazón y hacerlos vida en mi vida
joven. ¡la Palabra de Dios es vida, la palabra de Dios es amor!
Tú palabra de verdad alumbra mis pasos por el sendero;
en tu palabra he
puesto mi esperanza día y noche;
con todo corazón quiero empeñarme en cumplir
tu voluntad, y que mis caminos sean siempre tus caminos.
¡La Palabra de Dios
es vida, la palabra de Dios es amor!
Enséñame sabiduría y aprenderé a ser libre y feliz; enséñame prudencia y
aprenderé a situarme en la vida; enséñame los secretos de tu corazón de Padre, y
aprenderé a vivir desde lo profundo de mi existencia.
¡La Palabra de Dios es
vida, la palabra de Dios es Amor!
Tu palabra es más rica para mí que la plata y el oro; tu palabra es para mi
boca más dulce que la miel;
tu palabra es antorcha para mis pasos por el
camino; tu palabra es manantial que apaga mi sed.
¡La Palabra de Dios es
vida, la palabra de Dios es amor!
Yo amo tu palabra y gozo al sentirme en comunión contigo; yo espero tu
palabra y ella es respuesta a mis preguntas; yo cumplo tu palabra y ella me da
fuerza como nadie; yo creo en tu palabra y ella alimenta mi pobre fe. La Palabra
de Dios es vida, la palabra de Dios es amor!
Tu palabra me enseña a amar la verdad y rechazar la mentira; tu palabra me
enseña a amar hasta las últimas consecuencias; tu palabra me enseña a mantener
el corazón limpio y puro; tu palabra me enseña a buscar la justicia entre los
hombres.
!La Palabra de Dios es vida la palabra de Dios es amor¡
Mantén mi corazón firme en el proyecto de tu palabra; que tu palabra sea
siempre la alegría de mi corazón; que yo me incline siempre a guardar tus
mandamientos, y que busque en tus mandatos el camino de la salvación.
¡La
Palabra de Dios es vida, la palabra de Dios es amor!
(Salmo 118)
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