|
Vida restaurada
Hola, mi vida era un
desastre, cuando me casé
solo tenia 19 años. Me
casé porque estaba embarazada, se podría decir que
mi matrimonio no me llenaba del todo, pero amo a mi esposo y a mi
familia, pero no me conformaba con eso. Quería
tener amigos. Cuando
entablaba una conversación frecuente con alguien
siempre quería tener algún tipo de relación, pero yo la cortaba
antes de que llegara lejos. Estaba adicta a la pornografía y
me pasaban pensamientos horribles por mi cabeza,
hasta que un día, uno de mis amigos me dio un beso
y yo le correspondí, pero solo hasta ese día conversé con él.
Un día mi
esposo se conectó en el messenger con mi clave y esa persona estaba
conectado, y mi esposo habló como si fuera yo y el joven le dijo que
lamentaba no volverme a ver ya que el beso le encantó, ya ustedes se
pueden imaginar el caos. Mi esposo se fue de la casa, me insultó, me golpeó, me
hizo de todo, en fin, mi mundo se vino abajo. Mi hija sufría por no tener a
su papito y yo sufría con ella, ahí fue cuando comencé a buscar al Señor, a orar todos los días; lo
recibí en mi corazón y entregue mi vida a Él. Hice oraciones en mi casa con
las hermanas de la iglesia, pedí ayuda de oración en internet, a
cualquiera que podía ayudarme a orar por mi vida y mi matrimonio, se lo pedía, y para gloria y honra de Dios, hoy soy
una mujer restaurada, de su casa, amo a mi esposo y a mi hija con todas
mis fuerzas, vamos a cumplir 5 años de casados y estamos felices.
Ahora oro para que mi esposo
reciba a Cristo y sea un hombre de Dios y mi hija que crezca siendo una
adoradora en Espíritu y en Verdad y cuando mi esposo reciba al Señor, que
se que sucederá porque las cosas de Dios no pasan por coincidencia, y
cuando eso pase estaré aquí dando mi testimonio con mas fe. Gracias al Rey
de Reyes y Señor de Señores.
2
¡Dios
Existe!
Dios Existe,
esas dos palabras son tan sencillas, pero a la vez tan grandes,
encierran toda la majestuosidad de nuestro maravilloso Señor. Debo, me grita el alma y corazón decir esto, por
que quiero que todos sepan que Dios Existe, que
nos ama, nos cuida, nos protege, nosotros somos su
mejor prueba... Yo soy testigo para decirles que nunca teman, que Dios todo lo puede.
Hace tiempo mi hermanito David de
10 años se enfermó gravemente, a decir verdad a mis 19 años fue muy
difícil superar eso... ya que yo amo a mi hermano, creció conmigo, lo
bañaba, cuidaba y verlo enfermo, sin ganas y sobre todo adelgazado cuando
era un gordito precioso, fue espantoso. No comía, no dormía... estaba mal realmente. Desde pequeña mi corazón me indicaba que Dios era el
camino, pero en el cambio de la niñez a la adolescencia nos volvemos
rebeldes y quizá me alejé... Un día regresaba a casa, con el alma herida y
queriendo ver a mi hermanito, en eso mi papá con el Evangelio en la mano
me decía que habían internado a mi hermano. Yo
me sentí desfallecer; él
salió a cobrar un dinero de su trabajo y me quedé sola por 30
minutos... no tenía a quién recurrir, me arrodillé
y miré al cielo, clamando al único todopoderoso que es Dios... El trayecto
al hospital fue durísimo, pensé mil cosas, lo peor... pero en mí decía...
Señor, Señor!! ayúdame, no me dejes, te prometo
mejorar, salva a mi hermano, lo necesito, perdóname, Señor... me dedicaré a ti, ayúdame!! Al llegar al
hospital, entré corriendo y al abrir la puerta de mi hermano caí de
alegría al verlo reir con mi mamá...
Dios Existe!!! porque ahora David
sigue creciendo, igual de gordito
y alegre... Dios Existe, eso NO HAY QUE
DUDARLO!! Es sólo un pequeño milagro, porque Dios
siempre me hace maravillas... Los amo, y Dios lo ama
también...Gracias
Mente
Renovada
Soy una nueva criatura. El Señor
me hizo libre durante un desayuno cristiano a las 9 de la mañana del
martes 31 de julio de 2001. Salí de ese desayuno con una mente nueva;
Jesús borró todo mi pasado.
En pocas palabras, casi toda mi
vida viví en una lucha interna por revolcarme en la inmundicia. Desde la
infancia, debo decir, entre los 10 y los 12 años de edad, comenzó una
perversa obsesión sexual que aun dos días antes de mi nuevo nacimiento me
impulsaba a cometer las peores aberraciones. No hablaré de lo que, bajo el
dominio de mi mente en poder del demonio, hice o cometí; baste decir que
fui de entre lo peor, lo pésimo.
Después de aquella primera
experiencia a la que fui sometido en mi propia casa, me fui a un Seminario
y aunque no cometí de hecho ninguna acción, tuve una amistad particular a
la que convertí "en mi adoración"; me enamoré de esa criatura y esta es la
última de las rebeliones del hombre contra Dios, que de hecho yo no lo
sabía pero esa amistad fue mi despertar al afecto y al sexo. Lo amaba.
Siguió mi vida y llegué al noviciado; tampoco ocurrió nada físicamente con
nadie aunque aquel amigo íntimo con quien sí tuve roces y tocamientos,
también seguía ahí. Recuerdo que hizo crisis mi carga y estallé en llanto
al confesarle eso al padre superior. Pasé a Filosofía y ahí él se salió y
yo seguí unos meses más, pero ya le dije a un sacerdote quien practicaba
la hipnosis que me la aplicara para que dejara de pensar en inmundicia
sexual.
Salí del seminario. Volví a mi
tierra y me gustó la cerveza y el vino y acabé por ser un alcohólico que
aun todavía este año 2001, iba a los grupos de AA, donde logré dejar de
beber apenas hace poco más de dos años.
Luego me fui a otra ciudad en 1968 a
estudiar comunicaciones. Ahí aumentó mi alcoholismo y contacté con el LSD
y marihuana, aunque pocas veces lo hice, creo me afectó mucho las neuronas
y mi obsesión sexual desviada aumentó. Me tiré más al vicio sexual y al
alcoholismo, aun estando casado y con familia. Mi depravación crecía y la
inmundicia también. Dejé de beber pero seguía compulsivamente mi obsesión
desviada sexual que ahora me avergüenza.
Un hermano me invitó a un desayuno
cristiano; oraron por los presentes y ocurrió lo que jamás pensé vendría a
mi vida. JESÚS ME BORRÓ MI MENTE PERVERSA Y AHORA SOY OTRO SER DISTINTO,
nuevo. Mi mente está sólo en Jesús. Doy testimonio de la gracia de Dios en
mi vida. Me cambió y atrás quedó mi bochornoso y asqueroso pasado de una
indiscriminada vida sexual.
Le pido a mi JESÚS que este
testimonio de lo que hizo en mí, sirva a quienes lean que aun a gente
perversa como yo, El nos ama. Ahora converso, oro con El, leo la Bíblia
todos los días, me confío en Él, me lleno del Espíritu de Jesús y trato de
obedecerlo. Espero ahora cómo ser su instrumento y oro por todos los
alcohólicos, homosexuales, drogadictos, asesinos, violadores, etc., porque
sé que Dios nos perdona cuando nos arrepentimos. Cuando ya no tenemos
ninguna salida ni a quien acudir, Jesús nos salva como hizo
conmigo.
Por último, si a alguno le impactara mi
testimonio, le agradecería me lo haga saber por que este testimonio es
para gloria de Dios. Jesús borró mi rebelión y oro para que borre la tuya
si es como la mía. Es fácil de identificar porque consiste en amar a una
criatura igual a mí como si fuera mi dios. QUE TRISTEZA, pero esa fue mi
rebelión y, sin embargo, ahora soy de Jesús. Fui de todo pero ahora ya no
lo soy. Que Dios los bendiga a todos y oren por mí para mantenerme fiel
porque sé que ya no hay reversa en mi vida y además, Jesús sana y sana de
todo y para siempre. AMEN.
|