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Quería Ver a Dios
Desde muy pequeñita sentí la
inquietud de ver a Dios, constantemente miraba al cielo esperando ver su
rostro. El día de mi 1° Comunión fue el día más dichoso, recibí al Señor
en mi corazón a pesar de tener 7 años. Pasaron los
años y yo siempre sentía dentro de mí esa necesidad de conocer a Dios de
más "cerquita" como aprendí a decir desde que lo sentí en mi corazón.
Estando casada ya y con 4 hijas más una que había fallecido, en mí empezó
a ocurrir algo muy extraño, sin motivos rompía en llanto trataba de
controlarme y como no lo lograba me iba a la Parroquia que quedaba detrás de mi casa y al encontrarme con el
sacerdote no sabía como explicar a qué iba; conversábamos un rato (a veces
peleábamos cuando yo veía cosas que consideraba inapropiadas de un cura,
como por ejem. Cuando el me decía que las mujeres lo ponían nervioso con
sus vestidos cortos y sus escotes)
Así pasaron como
3 años hasta que un día me ví afectada con un melanoma en 4 grado, producto de un lunar. Mis hijas (3 de ellas)
estudiaban en el Liceo N° 1 de Niñas y un día
Viernes fuimos citados para informarnos de la muerte de una chica de 8°
año quien se había caído estando en clase de
gimnasia. A mi lado había una señora con quién
empezamos a conversar y ella me dice lo peligroso que son los golpes en
zonas de genitales en el varón y en las mujeres las espinillas, los
lunares, etc. Yo respondo -yo estoy llena de
lunares y tengo éste que se revienta y no me duele; me miró y seguimos conversando.
Al separarnos para irnos me pide un favor y es, que le acepte una tarjeta con su identificación para
que la vaya a visitar el Lunes siguiente porque ella me va a tener el
mejor de los médicos para que me vean ese lunar que se veía feo. Agradecí por cortesía y me fui a mi hogar; al
llegar estaba mi esposo (por lo general él andaba trabajando a esa hora) y
mi hermana; les conté lo que había sucedido y la conversación de esta
apoderada que fue tan atenta al darme su tarjeta.
Para abreviar el día Lunes
estábamos con mi esposo, mi hermana en la Fundación López Pérez (hospital
de oncología). Me atendió el Dr. Luis Castro y luego de hacer el
reconocimiento de rigor de la zona afectada me manda a hacerme exámenes y
más exámenes. Estuvimos lunes y martes de la
mañana hasta las 18:30 hrs. en ello. El día
Miércoles me operan diciéndole a mi esposo que no tenía mas de 3 hrs. de
vida. Antes de llevarme a pabellón yo conversé con
mi Señor y le dije que por favor me diera vida para terminar de criar a
mis hijas (la menor tenía 12 años) y que me gustaría volver un día a
hablar de sus cosas (nunca imagine que lo que yo pedía era volver a
predicar de Él). ¡Alabado sea el nombre del Señor!
En esta operación pusieron 108
puntos en mi cuerpo, el día viernes salí de alta y me fui arrastrando mis
pies. Esto para la ciencia médica ya era un milagro. Recuerdo que el día
sábado fue la segunda
Teletón aquí en Chile y al ver a esos niños mutilados, pero daban gracias a Dios por tener vida, me di cuenta que tenía que ser fiel y agradecida con
Él que me había dado vida para servirle. Pasaron 3
años antes que llegara al Evangelio, pero hoy, después de casi 21 años en el evangelio, siento con mas fuerza el
anhelo de servir a mi Dios por todo lo que me ha dado, me da y me dará y
para Él sea toda la honra y la gloria desde ahora y para siempre. Amén. CRISTO SANA (el cáncer lo padecí en Diciembre
del año 79) Hoy le conozco de más cerquita.
Agradezco a Dios primeramente y al Dr. Castro y todo su equipo lo que
hicieron por mí. A.E.G.
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