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Mensajes
PRIMERO DIOS (1ra. Parte)
Todos tenemos algún tipo
de escala de valores. Y según sea esa escala, afectará nuestra vida.
1-
Dios
2- La Salvación
3- La Iglesia
4- La Familia
5- El Reposo
6- Los Sentimientos
7- Economía / trabajo
Dios primero. Dios Padre, Dios Hijo
y Dios Espíritu Santo. Todo lo demás no tiene valor. ¿Ocupa Dios el primer lugar
en mi corazón?
Él es el Señor, el que manda, el
dueño de todo, el único. Dios está presente, ocupado su obra más grande:
la humanidad. Jesús dijo: “…he aquí yo estoy con vosotros todos los
días, hasta el fin del mundo.” (San Mateo 28:20b)
Dios está con nosotros todos los
días y hoy también. Su Palabra enseña que cuando 2 o 3 están reunidos en Su
nombre, Él está en medio.
¿Tenemos conciencia de que Dios
está en nuestro corazón?Si lo aceptamos, Él
está.
1- LA IMPORTANCIA DE CRECER
A medida que crecemos, nuestra
comunicación es más fluida. En la relación con el Señor sucede lo mismo. Dios
está esperando que crezcamos porque quiere entregarnos cosas buenas. Debemos
alcanzar madurez, superando la niñez espiritual para tener conciencia de Cristo.
En este transitar por la tierra, el desafío es crecer continuamente, parecernos
a Cristo, ser transformados de gloria en gloria. ¿Estamos dispuestos a ser
transformados?
2- DIOS PRIMERO AFUERA
Tener a Dios primero, dentro de la
iglesia es muy fácil. Pero Él debe ser el primero en el hogar, en el trabajo, en
la escuela. ¿Ocupa Dios el primer lugar cuando estoy fuera, cuando nadie me ve?
Nuestra realidad es lo que somos cuando estamos solos.
3- PONER LOS OJOS EN
CRISTO
Cuando eso sucede podemos
experimentar la verdadera unidad, disfrutamos de una permanente comunión con
Cristo. Y empezamos a descubrir el punto de vida de Jesús sobre las distintas
cuestiones de nuestra vida.
Lo que opino deja de interesar,
todo es evaluado a la luz de lo que opina el Señor. Cuando Cristo fluye en
nuestro carácter, nos volvemos instrumentos poderosos de bendición.
4- DIALOGAR CON DIOS
Debemos aprender a comunicarnos con
Él, a través de la oración, la alabanza.
“Y estas palabras que yo te mando
hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas
estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te
levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre
tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”
(Deuteronomio
6:6-9)
La parte de nuestra relación con
Dios es cada día.
“Clama a mí, y yo te responderé, y
te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”
(Jeremías 33:3)
Cuando ponemos a Dios primero en
todo, la fe es un motor poderoso para mover montañas y derrotar al enemigo. Así
estaremos listos para recibir todo lo bueno que Él nos tiene preparado.
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