|
Alabanza y Adoración
La Biblia
Mateo
Alabanza y
Adoración
Quedamos muy agradecidos aquí en la tierra cuando la gente es buena
con nosotros y nos ayuda, puesto que la gente es instrumento para la felicidad
de nuestras vidas.
No deberíamos entonces empezar a darnos cuenta de cuanto le debemos
a Dios, cuanto el cuida de nosotros a cada instante, manteniéndonos vivos y
dandonos amor a través de los demás?
Tenemos que contemplar la Majestad de Dios, tenemos que alabarle
por las obras de su creación, tenemos que alabarle por su Poder y Gloria,
tenemos que alabarle por Su Infinito Amor y Misericordia. [Salmo
146]
Alabado sea Dios el Padre Todopoderoso en su supremo Poder y
Voluntad, Quien por Su diseño divino mantiene el universo.
Alabado sea Jesucristo, la Palabra Eterna de Dios, que se hizo
carne, por cuya palabra todo ha sido creado, Quien vino a salvarnos de la
muerte.
Alabado sea Dios el Espíritu Santo, Quien sostiene el universo por
el Poder de Su Amor, Quien ha venido a morar en nuestros corazones para poder
hacer que conozcamos, amemos y sirvamos a Dios.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un
principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Adorar a Dios en un profundo acto de alabanza y agradecimiento, es
amarle por lo que El es, es entregarnos totalmente a El.
Los Serafines, la mas alta jerarquía de ángeles son también
llamados los ardientes porque ellos arden continuamente con amor de Dios. En
[Isaías 6:3] ellos se ven continuamente adorando a Dios y dicen : Santo, Santo,
Santo es el nombre del Señor, llenos están el Cielo y la Tierra de Su Gloria.
Es como si al declarar la santidad de Dios, nosotros también nos
volvemos santos.
Si colocamos nuestras manos en el agua, nos mojamos, si las ponemos
en el fuego nos quemamos, si estamos en la oscuridad y venimos a la luz podemos
ver. Así también cuando venimos ante la Presencia de Dios en Alabanza y
Adoración, Dios refleja su Gloria sobre nuestras almas y experimentamos una Paz
tremenda en nuestros corazones, sentimos el gozo de conocer que Dios está
respondiendo a nuestro amor y así satisfacemos el anhelo de nuestras almas.
Cuando venimos a Dios en nuestro vacío, el nos llenará abundantemente de Sus
riquezas, cuando venimos a El en nuestra oscuridad, el nos bañará en Su Luz,
cuando venimos a El en nuestro pecado, El nos cubrirá con Su Gracia y
Misericordia. Nosotros nunca regresaremos de la Presencia de Dios con las manos
vacías porque El es Amor y el Amor arde continuamente como fuego [ Hebreos
12:29] alcanzando con sus llamas de pureza y perfección.
La oración, la alabanza y la adoración nos conducen a la
contemplación de Dios, Quien está siempre golpeando a nuestras puertas
[Apocalipsis 3:20]. Existen muchas oraciones que podemos rezar, pero ningunas
mas hermosas que las que vienen de nuestro propio espíritu, puesto que el Señor
quiere que le adoremos en Espíritu y en Verdad [Romanos 8:26-27]. También
podemos leer los Salmos y cantar canciones de alabanza al Señor.
Cuando respondemos al llamado de Dios, nuestras almas son
santificadas y llenas de hermosura.
El acto mas grande de Adoración que podemos hacer es recibir a
Jesús en el Sacramento de Su Presencia, la Sagrada Eucaristía. No hay ningún
ofrecimiento mas grande para Dios el Padre que Su Hijo, y este es el
ofrecimiento que le damos a Dios cuando recibimos a Jesús [Hebreos 13:15]. De
esta manera nosotros podremos adorar su Presencia dentro de nosotros y nos
volvemos tabernáculos de la Divinidad así que al vivir en Su Presencia somos
santificados. También podemos adorar a Jesús en el Santísimo Sacramento del
Altar y de esta manera anhelaremos poseerle siempre dentro de nosotros.
También adoramos a Jesús cuando meditamos Su pasión a través de la
meditación de las Estaciones de la Cruz, o cuando rezamos el Santo Rosario que
contiene la completa vida, pasión, muerte, resurrección y gloria de Jesús en
compañía de Su Santa Madre.
http://www.loseskakeados.com
|